martes, 22 de junio de 2010

EL AGUJERO NEGRO QUE NOS TRAGA (por Carlos Jesús Maita)


Ocurren cosas tristes en Rosario de la Frontera, mi pueblo. Se suicidan los chicos. Y no es casualidad. No es sólo el shoking game. No metamos todo en la misma bolsa. Hay una fisura social. Lo saben bien nuestros gobernantes. Hay un agujero negro que aunque se intente parchar con papel de diario viene engullendo el futuro desde hace años. ¿Se acuerdan de López Rega, del último Perón, de Videla, de las manos negras que sobrevinieron, de Menem, etc.? Todo es consecuencia de la acumulación de golpes como en el box. El pueblo está golpeado en el hígado. Se tambalea. Que no lo noqueen, por favor. Una añeja y cruel irresponsabilidad destruye a la familia. La va secando de afectos, de respeto, de amor, de fe, de fidelidad a los valores. Tinelli & Cía. es la bandera del abismo cultural. No hay peor “secta diabólica” que la de la estupidez, ese gusano disfrazado de “entretenimiento” infesta los cerebros. Internet es dañino en tal sentido. La droga florece en el jardín del vacío. Un pedazo de soga es el agua en este desierto. ¿La gente se mata por que sí, sin por qué? Vamos. En 1986 escribí un cuento, “Fuego de los tiempos”, donde alguien se ahorca sin dejar mensaje, no hacía falta, todo era demasiado evidente. No busque mensajes, Sr. Juez, todos estamos en la lista. Así, a cualquiera de nosotros podría tocarle. Psicólogos: la única verdad es la realidad. Que la tilinguería no tape las heridas evidentes de nuestra sociedad. Sigue habiendo desaparecidos hoy. Excluidos. Marginados. No hay oportunidades. Hay soberbia en el poder. No hay reconocimientos. Reina la portación de apellido (o de billetera). Hasta en las mismas escuelas. ¿Qué hay del que busca un horizonte y sólo ve un paredón contra el cual se estrellarán las alas de celofán de sus sueños? ¡Profundicemos, por el amor de Dios, así podremos ver claro a quienes nos inducen al suicidio!

Esto es el producto de la falta de políticas serias, de la ausencia de planificación con sentido humano, de la falta de conciencia social. No hay apego a la vida. Esa es la brecha, el agujero negro que nos chupa. Alguien dijo: “Cuando voto siento que voy a elegir a mis verdugos; siempre son los mismos. Todo es chamuyo proselitista”. Duele ¿no? Que les duela a los dueños del kiosquito que siempre venden los mismos caramelos vencidos y siguen ganando. ¿Duele?, las radiografías no deberían doler, sino alertarnos de tumores. Y no es que sea antidemocrático. No digan “bueno, todavía nuestra democracia es joven”, ¿joven? ¡la desazón, la tristeza es antigua! Dijo el gran poeta peruano César Vallejo: “Tristes, somos más indefensos”. ¿Quiénes nos quieren tristes, indefensos e ignorantes? Los que obedecen al stablishment, a los patrones del sistema. Los que levantan la mano para votar la legalización de lo ilegal y sacar su partida. Los que aniquilan nuestros indios, nuestra fauna, nuestro medio ambiente, nuestro futuro. Piden mano dura para castigar al delincuente que ellos mismos parieron con su desatención, con su xenofobia, con la falta de auspicios para la contención. No son solidarios. Talan indiscriminadamente el árbol de la vida. No hay fuentes genuinas de trabajo. Paleativos irresponsables se exhiben como soluciones u obras maestras de la justicia social. El que más tiene se rehúsa a compartir con el que no tiene nada, aunque “ese vago” haya puesto el lomo para hacer su riqueza. Piquetean en sus 4x4 llorando miserablemente. Anticristianos. ¡Anticristos! No hay universidad. El 95% de nuestros jóvenes no tienen horizontes en Rosario de la Frontera. ¿Hasta cuando nos fusilarán contra nuestros propios murales?

Dijo el cura Gustavo Barrera en la TV local: “el hombre es semejante a Dios cuando crea”. Si Dios creó todo perfecto, ¿por qué no intentar la perfección? Que la política no sea “el arte de lo posible”, sino el arte de concretar lo posible, de hacer real la igualdad social, para que todos seamos felices, para que no haya suicidios minuto a minuto. Tal vez es mucho pedir, pero no, es lo justo, lo intentemos.

Esta es la humilde reflexión de un vecino, de un padre de familia que desea otra cosa, y por eso escribe. Confío en el arte de concretar lo posible. El arte puede salvar al hombre y hacerlo feliz porque es un instrumento divino. Las oscuras épocas medievales se iluminaron con el advenimiento del humanismo. La humanidad mejoró con el renacimiento de la cultura. A Rosario de la Frontera le vendrá bien darse cuenta de ello, fomentemos espacios abiertos de creación, de reflexión y de pensamiento, sin condicionamientos, sin obsecuencias, eso favorecerá que podamos planificar un futuro mejor, armonioso, participativo, para reconquistar el paraíso que parece perdido. Que en las sedes de nuestros partidos se discutan cosas serias. Adoctrinemos en la cultura de la vida, de la coherencia, del sentido común. Seamos el ángel de la guarda de nuestros hijos, pero no angelitos voladores, sino con los pies bien puestos en la tierra. Digamos, como Fito Páez: “¿Quién dijo que todo está perdido? / Yo vengo a ofrecer mi corazón...”

miércoles, 2 de junio de 2010

Quién se va sin que lo corran, vuelve sin que lo llamen


Hola, ¿cómo están? Espero que bien. Yo aquí retomando algo que empecé en una tarde de abril. Había abandonado mis modestos ensayos sobres temas jurídicos pero, como el hijo prodigo que vuelve al hogar, yo vuelvo con alegría a pensar en mis publicaciones.
Supongo que la vida de todos ha cambiado un poco. De alguna u otra manera ya no somos iguales que ayer y seguramente mañana dejaremos de ser lo que somos hoy. Quizás alguno piense que lo sustancial no cambia... Yo me contento con afirmar que a medida que avanzamos en nuestro andar la manera de ver el tablero de la realidad va mudando. Aprendemos a mover mejor - o peor - nuestras fichas.

Ha pasado un poco más de 6 meses y sin embargo parece que la Universidad ha quedado en el tiempo. En el recuerdo han quedado los exámenes, las noches de desvelo y las preocupaciones académicas. Ahora me toca jugar otro partido, creo haber empatado el anterior.
La vida profesional trae consigo más dudas que certezas. Ando a "los tumbos" por llamarlo de algún modo. Pero bueno contento de que sea así...
Si todo hubiera salido como lo imaginaba seguramente el asunto se hubiera tornado aburrido. Todos los días la vida me sorprende con una encrucijada distinta. Al menos reniego y trato de ponerme al tono con la situación. Hoy más que nunca siento que "poco se y que mucho debo aprender".
Por suerte me sobran las ganas de conocer. Al recibirme ya cumplí con los demás. Ahora es tiempo de empezar a escribir mi historia. Como dijo don Serrat: "caminante no hay camino... se hace camino al andar".-

Bueno gente, prometo de ahora en más publicar más seguido. Extraño en demasía las tardes de tertulias con los amigos de la facultad. Espero que este blog sea un espacio común para todos.

Un abrazo...

P/D: Hoy soy abogado y gracias a Dios eso no significa nada.

lunes, 1 de junio de 2009

LOS HUESOS DE LOS SOLDADOS (Por Carlos Jesús Maita)




A la memoria de Freddy Madrid, alumno
de la escuela Normal, muerto en el Crucero
“Gral. Belgrano”


Heladas tierras del sur
donde el viento aúlla helado,
bajo tu manto de nieve
duermen huesos de soldados.

Allí están los huesos fríos
de jóvenes olvidados
que cayeron en la guerra
de hace muchos, muchos años.

Bajo las cruces de niebla
los huesos yacen soñando,
sueñan siempre bajo el viento,
es su sueño largo, largo…

¿Qué sueñan aquellos huesos?...
Sueñan las plantas del patio
de una casa alegre y tibia
con una madre y hermanos…

Sueñan la novia lejana
que nunca más abrazaron,
a los vecinos sonrientes
y a los amigos del barrio.

Heladas tierras del sur,
Islas Malvinas, le canto
a ese sueño de los huesos
de los que no regresaron.

Frente al mar azul y frío
ellos sueñan que hay un barco
que retorna del olvido
y que llega a rescatarlos.

La nieve como una madre
con sus labios blancos, blancos,
dice una canción de cuna
y los acuna, callados.

No importa si son ingleses
o argentinos, son soldados
que murieron bajo el fuego,
no interesa de qué bando.

Oh, murieron con la vida
como una rosa en la mano,
importa que allí cayeron,
importa que son humanos.

martes, 28 de abril de 2009

Libera tu PC

Hola amigos, ¿cómo están? espero que bien. Hoy he decidido dejarles una invitación, las opiniones vendrán después. He tenido la suerte de participar en el Flisol (Festival de Instalación de Software Libre) y sinceramente he quedado sin palabras. He aprendido algunas cosas de un mundo que, hasta no hace más de tres semanas, era desconocido. Seguramente habrán escuchado hablar de linux, de Gnu, de Debian, ubuntu y otras cosas más. Tal vez hayan visto al navegar la tan conocida imagen de un pingüinito. Precisamente a ese mundo los quiero invitar.

Ustedes dirán: ¿qué tiene que ver esto con el Derecho? Y la respuesta es tan obvia como sencilla: mucho. Está de más decir que el Derecho es consustancial al obrar de las personas, y que cada una de las acciones humanas están alcanzadas por una norma (entendida en sentido lato). Basta con citar el entramado mundo de las licencias para darnos una idea.

Más allá de las vinculaciones jurídicas hoy me referiré a una cuestión más profunda para convencerlos: LA LIBERTAD. Todo movimiento revolucionario se construye a partir de ciertas premisas o principios y la libertad ha sido el estandarte de un grupo de personas (Richard Stallman, Linus Torvadls y otros) que con gran esfuerzo y dedicación, han comenzado una ardua lucha contra el imperialismo en el mundo informático.

Ustedes amigos míos me podrán contestar: soy libre de usar la “compu” como quiera, de instalar los programas que desee, de chatear con quién prefiera, de publicar lo que sea. Lamentablemente no somos tan libres como creemos serlo.

La mayor parte de los programas que usamos (incluido el sistema operativo), por no decir todos, son de uso privativo. Esto quiere decir, entre otras cosas, que:

· no podemos conocer cómo funcionan internamente (pues está vedada la posibilidad de llegar hasta su código de fuente);

· no podemos copiarlos, quedando su uso limitado a una sola máquina;

· no podemos modificarlos adaptándolo a nuestros gustos;

· no podemos compartirlos.

Ahora bien, ¿somos libres? Ustedes podrán afirmarlo y me dirán que con un solo click se obtiene lo que se desea. Basta con entrar a una página y bajarlo. Obviando el tema del pago por el uso del programa, vuelvo a preguntar ¿se puede hacer lo que uno quiera? Tarde o temprano terminaremos concluyendo que sólo se logra hacer lo que el programador del software propietario ha querido, pues no se puede conocer cómo funciona, en consecuencia no puedo modificarlo, en fin no puedo adaptarlo a mis gustos y usarlo como yo quiera.

Amigos míos, ésta vieja discusión sobre la libertad hoy renace en nuevos ámbitos y es necesario tomar partida. Por suerte hoy hay otra alternativa, posibilidad que encuentra su fundamentación filosófica en la libertad. Hoy vivimos en un mundo informatizado y está en nuestras manos la posibilidad de ser libres (de ejecutar un programa, copiarlo, modificarlo y compartirlo creando una comunidad entorno a él)

Hace poco he comenzado con la investigación, por lo que es complicado dar una opinión acabada. Por eso les dejo unos link´s así ustedes consultan. Espero que les sea de utilidad:

http://www.gnu.org/philosophy/free-sw.es.html

http://www.lugtucuman.org.ar

http://ubuntu-ar.org/

http://weblog.topopardo.com/?p=1031

No se olviden que "el conocimiento nos da libertad"


miércoles, 15 de abril de 2009

¿Enseñar a aprender o aprender a enseñar?


Por lo general nos quejamos de todo, sí… de todo. A veces lo hacemos con razón y en otras oportunidades por complicados que somos. En ésta oportunidad he decidido quejarme (jajaja) y ustedes, amigos míos, me dirán si hay o no un poco de verdad en éstas palabras.

A medida que pasa el tiempo uno va sacando sus conclusiones y de la experiencia va aprendiendo. Quizás mi vida universitaria sea corta pero, éstos poco más de cinco años me han servido para afirmar lo siguiente: Es necesario cambiar la manera de “educar en el Derecho”.

Nuestra facultad ha mantenido, desde antaño, la misma manera de enseñar. Basta con asistir a una exposición para corroborar que la clase magistral sigue siendo el único método usado. Los docentes hacen culto a la repetición de normas o alguna opinión doctrinaria a pesar de que, en el plano ontológico, muchos autores (entre ellos Carlos Cossio) han logrado demostrar que el derecho no es tan solo una ley. No hay lugar al diálogo y en pocas oportunidades se ha incentivado la participación del estudiante. Esto sin contar que en los últimos años se ha percibido en el aire un humor raro que se ha manifestado en exámenes capciosos (preguntas cuyas respuestas no se encontraba en la bibliografía o que no tenían su razón de ser) y notas extrañas.

Es muy fácil echarle la culpa a la masividad, a la pasividad de los estudiantes (repito la palabra estudiante y me niego a usar la voz alumno), al plan de estudio y a otras tantas cosas. Pero, es necesario hacer una mirada más profunda y asumir, si esto fuera posible, que durante mucho tiempo se ha equivocado el camino. Señores, el centro de atención en una clase es el estudiante y no el docente. Hacia ellos se deben orientar los esfuerzos. El viejito de la foto nos enseñó que la verdad está en uno mismo y que la labor del buen maestro consiste en orientar al aprendiz hacia esa verdad.

Si queremos una Justicia modelo, abogados responsables, presidentes ejemplares, juristas destacados, es menester fomentar el espíritu crítico desde la raíz. De nada sirve repetir por repetir si luego, no podemos resolver problemas.

No se propone “un caos en el aprendizaje”. El orden es necesario en todas las facetas de la vida, pero se puede aprender a educar, potenciar la práctica y proponer una enseñanza dinámica sin violentarlo. Me gustaría participar de clases activas, donde el ir y venir de opiniones sea frecuente.

Amigos, si he encontrado algo verdaderamente acertado en los “apuntes de Guillo” es la siguiente afirmación: [en nuestra facultad] soplan nuevos vientos que levantan el polvo de nuestros viejos códigos.

viernes, 3 de abril de 2009

Adios padrino mío y padre de la democracia (Por Alfredo Raúl Arroyo Amenábar)



San Miguel de Tucumán, Miércoles 1 de Abril de 2009

La Juventud Radical de Tucumán manifiesta su profundísimo dolor por el fallecimiento del histórico dirigente de nuestro partido y ex presidente de la nación, Dr. Raúl Ricardo Alfonsín, acaecido el pasado Martes 31 de Marzo del corriente año en la capital federal de nuestro país.

Alfonsín militó desde su niñez en las filas de nuestro centenario partido en Chascomús, su ciudad natal. En la misma ocuparía su primer cargo público como concejal. Luego sería electo diputado provincial. Más tarde diputado nacional. En el año 1972 fundaría el movimiento de renovación y cambio. Llegado el nefasto golpe de estado de 1976, mientras otros “brillantes” correligionarios emigraban al exterior a especializarse haciendo posgrados, Alfonsín recorrió todo el país liberando presos políticos de toda clase de extracciones, poniendo en riesgo así, su vida misma.

Con el advenimiento de la democracia en 1983, sería electo presidente de la nación por el 52% de los votos. Durante toda su campaña, durante su gobierno y hasta el día de ayer a las 20:30 HS repitió que el principal objetivo de su gestión era entregarle el mando a otro presidente constitucional y devolverle así al pueblo argentino la democracia para siempre, y así lo hizo. Cabe destacar que durante 53 años, de 1930 a 1983 los militares echaron mano al poder civil cuando quisieron, ni Yrigoyen ni Perón pudieron evitarlo, solo Raúl Alfonsín pudo terminar con esta triste historia, reencausando así la historia argentina por la senda de la libertad.

Resulta muy sencillo ahora, con la democracia consolidada gracias a el, descolgar cuadros del colegio militar, vociferar contra gente anciana e impotente, en fin, cazar leones en el zoológico y alabarse de ello. Alfonsín, a las 72 horas de asumir el mando, con los servicios de inteligencia y el aparato represivo de la dictadura intactos, firmo el decreto de enjuiciamiento a las juntas militares y a las cúpulas de las organizaciones guerrilleras. El juicio a las juntas fue algo sin precedentes en la historia de la humanidad.

Cabe recordar que en los últimos años muchos correligionarios claudicaron a la causa seducidos por la billetera del estado y las migajas de poder, arguyendo entre otras cosas que habían perdido las elecciones internas en el partido. Alfonsín perdió 4 internas antes de llegar a ser presidente, nada menos que con Balbín, y nunca se fue del partido.

No debe olvidarse tampoco que durante su mandato presidencial no se vendió una sola empresa del estado y que no se recuerda que otro presidente de ningún país, haya manifestado tal voluntad y la vocación de soberanía nacional en los jardines de la casa blanca a un presidente de los estados unidos, como lo hizo Alfonsín con Ronald Reegan.

Por todas estas y muchas otras cosas, Alfonsín vivirá para siempre en la memoria y en el corazón de todos los argentinos que no nos equivocamos en bautizarlos como “El padre de la democracia Argentina”, y quien nos enseño que debemos estar más dispuestos a los gestos de amor que al ejercicio de los resentimientos.

viernes, 27 de marzo de 2009

Todos hechos Bolsa


Hola amigos otra vez de este lado escribiendo y dejando nuestras ideas...
Resulta difícil para un estudiante hacer oídos sordos a las críticas que la opinión pública ha manifestado sobre la famosa "compra de notas". Difícil y doloroso porque uno siente que gran parte de las cosas buenas que se han hecho en la facultad hoy están, al menos, en duda.
He leído opiniones tales como:

  • "...que vergüenza hermano, así serán los futuros doctores del país coimeros de entrada..."
  • "Es triste [ver] que la juventud perdió los valores más importantes..."
  • "... imagínense lo q[ue] hará[n] cuando sean "profesionales" y se topen con más oportunidades de obtener algún beneficio. Son una vergüenza.

Lamentablemente, las cosas malas siempre son noticia, inclusive aún por encima de las buenas. No se niega lo malo de lo sucedido pero, por culpa de unos cuantos, todos hemos sido encerrados en una misma bolsa.

Tal es así que, me siento obligado a hacer la siguiente reflexión: querido amigo, a nuestra Facultad, prestigiosa y queridísima Facultad (aunque algunos no piensen lo mismo), concurren excelentes estudiantes (Guillermo, Carlos, Nicolás, Javier, Celso, Sebastián, Victoria, Daniela, Darío, Hernán, Tomás, Juan Manuel, Alfredo, Isaías solo por citar a algunos) que ponen lo mejor de sí para aprender y ser los mejores.

Hay muchos jóvenes comprometidos con la educación, con la política, con la JUSTICIA, con los ideales, con los sueños, en fin… con la vida. En nuestra Facultad, prestigiosa y queridísima Facultad, se intercambian ideas, se critican leyes, políticos, y se fomenta el espíritu crítico necesario para poder decidir. La gran mayoría mantiene vivo los valores y no se deja seducir por la coima o por algún beneficio.

Por eso querido lector, ponga en la bolsa a quién corresponda y "diferencie” que, en algunos casos no es malo hacerlo, pues no es justo que el esfuerzo de muchos se vea opacado por los errores de unos cuantos. No se deje segar por la trascendencia de la noticia…

No digo que deba pasarse por alto lo sucedido. Es un hecho grave que seguramente será juzgado y castigado como corresponde. Pero algo si se pide: no construya en su cabeza una mala idea del estudiante de Derecho de la UNT, que al igual que usted se rompe el alma para ser mejor cada día.