viernes, 27 de marzo de 2009

Todos hechos Bolsa


Hola amigos otra vez de este lado escribiendo y dejando nuestras ideas...
Resulta difícil para un estudiante hacer oídos sordos a las críticas que la opinión pública ha manifestado sobre la famosa "compra de notas". Difícil y doloroso porque uno siente que gran parte de las cosas buenas que se han hecho en la facultad hoy están, al menos, en duda.
He leído opiniones tales como:

  • "...que vergüenza hermano, así serán los futuros doctores del país coimeros de entrada..."
  • "Es triste [ver] que la juventud perdió los valores más importantes..."
  • "... imagínense lo q[ue] hará[n] cuando sean "profesionales" y se topen con más oportunidades de obtener algún beneficio. Son una vergüenza.

Lamentablemente, las cosas malas siempre son noticia, inclusive aún por encima de las buenas. No se niega lo malo de lo sucedido pero, por culpa de unos cuantos, todos hemos sido encerrados en una misma bolsa.

Tal es así que, me siento obligado a hacer la siguiente reflexión: querido amigo, a nuestra Facultad, prestigiosa y queridísima Facultad (aunque algunos no piensen lo mismo), concurren excelentes estudiantes (Guillermo, Carlos, Nicolás, Javier, Celso, Sebastián, Victoria, Daniela, Darío, Hernán, Tomás, Juan Manuel, Alfredo, Isaías solo por citar a algunos) que ponen lo mejor de sí para aprender y ser los mejores.

Hay muchos jóvenes comprometidos con la educación, con la política, con la JUSTICIA, con los ideales, con los sueños, en fin… con la vida. En nuestra Facultad, prestigiosa y queridísima Facultad, se intercambian ideas, se critican leyes, políticos, y se fomenta el espíritu crítico necesario para poder decidir. La gran mayoría mantiene vivo los valores y no se deja seducir por la coima o por algún beneficio.

Por eso querido lector, ponga en la bolsa a quién corresponda y "diferencie” que, en algunos casos no es malo hacerlo, pues no es justo que el esfuerzo de muchos se vea opacado por los errores de unos cuantos. No se deje segar por la trascendencia de la noticia…

No digo que deba pasarse por alto lo sucedido. Es un hecho grave que seguramente será juzgado y castigado como corresponde. Pero algo si se pide: no construya en su cabeza una mala idea del estudiante de Derecho de la UNT, que al igual que usted se rompe el alma para ser mejor cada día.


miércoles, 25 de marzo de 2009

Robinson Crusoe y el Derecho


Hace algún tiempo, en el bar de la facultad, nació una de mis primeras dudas existenciales: "¿había Derecho en la isla de Robinson Crusoe?"
Todos, seguramente, hemos escuchado la historia de ese joven inglés que luego de sobrevivir del naufragio arribó a una isla desierta donde pasó 28 años dedicado a recorrer sus dominios, cazar, cultivar la tierra y criar cabras.
Ahora bien, ¿cuáles son éstas dudas? algo ya adelantamos más arriba... ¿el Derecho estuvo presente en aquel arrecife?
La cuestión parece sencilla pero, a medida que uno busca las respuestas nacen los interrogantes. Si se parte de la siguiente afirmación: el Derecho es "conducta en interferencia intersubjetiva", pronto llegaríamos a la conclusión de que el Derecho brilló por su ausencia en la estadía solitaria del joven Robinson.

Se dice esto porque el Derecho, así entendido, presupone la coexistencia de al menos dos personas que interactúen entre sí. Ésta ciencia ha nacido para pautar las reglas de convivencia de los ciudadanos. Es la alteridad lo que diferencia al Derecho de la moral.

Robinson Crusoe ¿A quién exigiría sus derechos? ¿Cuáles serían sus obligaciones? Por otra parte, la noción de propiedad no sería útil pues nadie querría quitarle sus pertenencias. En definitiva, ningún instituto jurídico conocido sería útil pues faltaría el otro polo de la relación. Recién con la aparición de “Viernes” y los caníbales se haría presente la necesidad de normas jurídicas.

¿Esto es así? ¿Las conclusiones son ciertas? El tema así planteado se asemeja mucho a un viejo dilema oriental: ¿Cómo saber si en el bosque cayó un árbol si no hubo nadie para ver o escucharlo caer?

Por lo pronto, se debe advertir al lector lo siguiente: no se puede negar que esa isla formó parte de un territorio más amplio sujeto a la jurisdicción de un país, Estado que, en ejercicio de su poder de imperio, seguramente, dictó normas. Aquí ya tenemos derecho (al menos en una de sus expresiones). Por otra parte, tampoco se podría pasar de largo el sentimiento de pertenencia que el joven Crusoe tuvo por sus herramientas y utensilio (posesión, tenencia propiedad, como se le quiera llamar). Si seguimos ahondando seguramente encontraremos otras manifestaciones jurídicas…

Por nuestra parte, estamos convencidos de que el Derecho es “conducta en interferencia intersubjetiva”, pero esto no obsta para que exista aún sin la presencia del otro polo (directo e inmediato) de relación. Es "conducta en interferencia intersubjetiva" (valga la redundancia) que se manifiesta no tan solo en las vinculaciones con otras personas, sino también en las relaciones con una sociedad (sujeto pasivo universal), con una cultura, con una manera de ver el mundo.

Esto es así porque el derecho “es realidad” que acontece en todo tiempo, en toda hora, desde antes de nacer y hasta después de morir. El Derecho que ha nacido de los hombres, se ha desprendido de ellos para ubicarse en la realidad. Éste los rodea y cumbre con su manto. El hecho de que una norma (palabra usada en su sentido lato) se encuentre en potencia no niega su existencia.

En realidad Robinson Crusoe nunca estuvo solo, al menos el Derecho le hizo compañía...

martes, 24 de marzo de 2009

Palabras que se lleva el viento...

Es difícil dar el punta pie inicial en éstas cosas... más sabiendo que es poca la experiencia que se tiene en el tema.
Pero aquí vamos...
A través de éstas publicaciones se irán dejando opiniones sobre temas jurídicos (y otros no tantos), esperando encontrar en los amigos de la web buena predisposición para dialogar e intercambiar ideas.
Se buscará en éstas líneas, algo que quizás no se encuentra en los anfiteatros... "la libertad de expresar" una manera distinta de ver la realidad... distinta al menos de la del docente.

Un cordial abrazo